La franquicia es una tipología de contrato mercantil entre dos empresarios independientes franquiciador y franquiciado, mediante el cual el primer empresario, llamado franquiciador, le cede al segundo llamado franquiciado, el derecho a explotar en exclusiva en un mercado y por un plazo de tiempo un modelo de negocio utilizando su marca para distribuir sus bienes o servicios bajo unas directrices de la marca a cambio de una serie de contraprestaciones económicas.
El franquiciador expande su marca y sus productos, y el franquiciado monta su propia negocio utilizando la marca , el saber hacer y los productos del franquiciador obteniendo un beneficio por esta explotación. Es un acuerdo entre empresarios independientes que se pueden beneficiar mutuamente de la colaboración manteniéndose en los parámetros del contrato.
El franquiciador monta un negocio de éxito y cede al franquiciado su marca, su imagen, su saber hacer (know how), su cartera de productos o servicios y le presta servicios continuados de apoyo.
El franquiciado es quien invierte en el nuevo negocio y lo gestiona para obtener el beneficio de su local, obligándose a aplicar el saber hacer asociado a la marca y a pagar las condiciones económicas de la franquicia.
Elementos esenciales que se incluyen en una franquicia:
1. Licencia de marca y elementos distintivos
2. Transmisión del saber hacer o Know How
3. Productos o servicios a distribuir por el franquiciado
4. Servicios continuados del franquiciador al franquiciado
5. Contraprestaciones económicas
6. Obligaciones de seguir la operativa de la marca
7. Exclusivas
Son habituales los siguientes costes:
1. La búsqueda y contratación del local. Nos pedirán dejar una fianza. Además es habitual pagar comisiones inmobiliarias.
2. La constitución societaria. Deberemos considerar el tipo de sociedad a montar y sus costes de puesta en marcha (Notarías, impuestos, gestoría, etc)
3. La decoración. Debermos estudiar el mobiliario concreto que entrará en el local, la luz necesaria, la rotulación, etc.
4. La adecuación de un local. Cada local es diferente, así que al contratar un local concreto deberemos conocer el presupuesto de adecuación con todos los gremios, albanilería, pintura, instalaciones, carpintería, etc.
5. La maquinaria. Se deben contar todas las máquinas que se usan en el negocio.
6. Los stocks. Se debe contar el stock necesario para iniciar el negocio. Esta cantidad puede variar de una ubicación a otra según el potencial de ventas y el ritmo de reposición.
7. Los materiales de marketing. Se deben considerar todos los elementos necesarios para iniciar las ventas del negocio. Folletos, tarjetas, cartas, etc.
8. La campana de lanzamiento de marketing. Es habitual realizar una campana publicitaria para presentar el negocio en la zona y acelerar así el ritmo de captación de clientes, y por ende de alcance del punto de equilibrio.
9. La captación del personal. Es necesario captar al equipo que colaborará en el centro. Por ello se deben tener en cuenta los costes de anuncios, head hunters, etc.
10. Los impuestos. Es importante contemplarlos ya que pueden ser altos. Se debe tener cuidado con el IVA, que aunque se pueda recuperar hay que financiarlo en los pagos iniciales y los presupuestos suelen ir sin IVA.
11. El capital de trabajo necesario. El fondo que nos permita financiar el déficit inicial de la tesorería hasta el punto en que le negocio deje de pedir tesorería para empezar a devolverla. Este es un importe muy importante a considerar.
12. La formación inicial. Debe calcularse los costes en que va a incurrir el franquiciado al acudir a su formación inicial (hoteles, viajes, dietas, etc..)
13. Etc.